Iván Trueta
Proyecto - Project
En este país, por donde uno mire, vaya o escuche, se encuentra con un estado de sitio: si de día hay tensión, de noche hay toque de queda virtual. El miedo a morir se ha reinstalado. En consecuencia, defenderse se ha vuelto una obsesión.
¿Pero quién defiende a uno en un estado de sitio que esconde tras de sí un estado de cosas fallido? ¿Quién? Un personaje de Juan Rulfo en el cuento El día del derrumbe, nos da la respuesta: “sacó la pistola de la costalilla y se la acomodó por dentro debajo de la camisa, para sentirla cerquita de su carne. Eso le dio valor”.
Iván Trueta indaga, a través de Panic, montaje de dibujo, fotografía e impresión colocado en MURO 51, la ficción que hay alrededor de la posesión y uso de armas y también de su sobreexposición. El montaje nos recuerda las vitrinas de una armería, que exponen su producto como una suerte de objeto del deseo de muchos y satisfacción de pocos. Estas armas, a merced del reconocido oficio hiperrealista de Trueta, toman un inusitado volumen y realzan su carácter “tentador”.
Sin embargo, nada garantiza que un arma nos salvará la vida, del mismo modo que la ropa del maniquí no nos hará ver mejor. He aquí la advertencia de Trueta: estamos viviendo la violencia y sus consecuencias como un asunto cotidiano más, “normal”, como si fuera la lista del súper, como si fuera la próxima salida al cine.
Panic revela una sociedad que está dispuesta a palpar una pistola o lo que se le parezca para darse valor y seguir viviendo con normalidad. No es su culpa, pero el día en que descubra que todas las armas son, en el fondo, de cartón, se dará cuenta que el pánico que siente es un pretexto más para reforzar el estado de sitio que desafortunadamente hoy vivimos.
Marco Díaz Güemez