Iván Trueta
Reconocer la atracción que sigue ejerciendo la representación del cuerpo sin que esto signifique renunciar a la búsqueda de originalidad, parecen ser dos de las principales preocupaciones del joven artista Iván Trueta.
Las pinturas, dibujos y obra gráfica que conforman la exposición que ahora presenta, muestran también la voluntad de Iván Trueta para llevar sus obsesiones a los distintos medios que ofrece el lenguaje de la pintura, lo hace, manteniendo un tenso equilibrio que pareciera debatirse entre contrarios. Iván Trueta representa con paciencia, cuerpos, retratos, fragmentos anatómicos; figuras bien planteadas y plantadas que podrían ser suficientes para justificar la obra, ésta sin embargo recibirá suce- sivas intervenciones que por su violencia parecen en oca- siones querer negar el trabajo anterior, el resultado que consigue Iván Trueta constituye un grupo de “imágenes en conflicto” que nos hablan de una visión compleja e incluyente, abierta a la búsqueda pero firme en sus obse- siones, ahí está su aprecio a la construcción realista y el atrevimiento de transgredirla, que revela, entre otras cosas la intención de alejarse de cualquier ortodoxia supuestamente dueña de todas las repuestas. No, parece decirnos con su obra Iván Trueta, arte y vida son conceptos en continuo debate, lo demás es ilusión o conformismo.
Atendamos a esta obra que nos muestra el inicio comprometido de un joven artista: Iván Trueta.
Francisco Castro Leñero
30 de noviembre del 2001.